De Cromañón y Barajas

Cómo no conmoverse con una tragedia como la que ayer sucedió en Barajas.
Cómo no conmoverse con el recuerdo de lo que ocurrió aquel fin de año en Cromañón hace casi cuatro años atrás y cuyo juicio oral comienza recién ahora.
El aeropuerto de Barajas cinco horas después de la tragedia, estaba operativo nuevamente.
Tal como sucedió con Atocha luego del 11M o con los subtes de Londres luego del atentado, una vez culminadas las tareas de investigación en el lugar, las cosas volvieron a la normalidad. Normalidad que no quiere decir olvido ni impunidad, todo lo contrario, la normalidad en este caso implica encauzar la investigación y llevarla a un resultado final estableciendo responsabilidades y seguir hasta las últimas consecuencias.
Aquí, en Buenos Aires, el lugar de la tragedia de Cromañón, es una calle crítica para el tránsito del lugar (Plaza Once) y continúa cortada cuatro años después del macabro acontecimiento.
Un caos de tránsito diariamente se genera porque no se puede utilizar la arteria en donde se construyó un santuario en medio de la calzada.
Nuestros dirigentes parecen tranquilos con eso, tres Jefes de Gobierno de la Ciudad (Ibarra, Telerman, Macri) antes que asumir la responsabilidad política que acarrearía tomar una decisión lógica como abrir la calle y crear junto con los familiares un espacio para la memoria en la zona pero sin cortar el tránsito, han preferido la solución fácil de la demagogia: dejemos todo como está.
Sin duda es mucho más sencillo que asumir el rol de dirigente serio que puede contribuir a apoyar una causa como ésta y a lograr que Cromañón no se convierta en otro callejón sin salida como tantos otros casos que han conmovido a nuestra sociedad.
Asumir la responsabilidad de dirigente implica poder decir con toda claridad que se acompaña en el dolor, que se apoya en el reclamo que se brinda un espacio para la recordación, pero también simplemente decir que no puede seguir cortada una calle eternamente porque eso perjudica a otras miles de personas todos los días que ven multiplicada la duración de su viaje al trabajo o a su domicilio.
Claro que el dolor no se compara con eso y claro que para un familiar que perdió un hijo allí ese dolor no tiene límites; pero justamente la responsabilidad de un dirigente es tomar ese tipo de decisiones difíciles en la adversidad.
La demagogia no soluciona nada, y usualmente viene compañada con una falta de compromiso real. Se habla para lo inmediato, para los medios, se "apoya" permitiendo un corte de calle pero no se logra evitar que tragedias como estas en nuestro país sigan repitiéndose y muchas de ellas por distintas razones sigan estando impunes.
El comienzo del juicio oral por la tragedia de Cromañón, ¿será el puntapié inicial para volver las cosas a la normalidad en nuestra sociedad? ¿Podremos volver a tener calles para transitar y a los responsables pagando por su delito?
Links
Cromañón: Macri prometió reabrir en breve, la calle Mitre (3/05/2008)
El Santuario de los pibes de Cromañón
Que no se repita. Sitio de familiares
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CHABAN !!!!!!
les aruinastes las vidas !!!!
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Enviado por Anna (no verificado) el Mar, 09/15/2009 - 16:02.Enviar un comentario nuevo