Récord: 43 excrementos de perro en dos cuadras

Sábado, cerca del mediodía. Dorrego de L. M. Campos a Cerviño, mano derecha, tierra de nadie. Esquivé uno, esquivé dos, los conté.
Me gusta caminar, sobre todo si puedo ir mirando el entorno y disfrutando de lo que veo. Empresa difícil en Buenos Aires, ya que si no mirás para abajo, la probabilidad de que a tu calzado se le adhiera algún agregado es altísima.
Se ve que a muchos de nosotros, tan preopcupados por los desatinos de los políticos, la polución del medio ambiente, las guerras en el mundo, nos cuesta esto de preocuparnos por las cosas que provocamos en forma directa.
Claramente este tema, sencillo y concreto, no es cultural, no es educativo, no es económico, es sencillamente actitudinal.
Actitud de garca, ¿no? Total, que lo limpie otro. Total, llevo a mi perro a hacer sus necesidades en la puerta del edificio del vecino, lejos de la mía, total se ocupa el paseador (que tampoco se ocupa, claro).
En fin... No hay mucho más para agregar. ¿Tenés perro? ¿Llevás bolsita y recogés lo que deja en la calle? ¿No? Entonces este post va para vos, y sabelo: entre un político que no cumple lo que propone y vos, hay escasa diferencia.
Bueh... quizá ya lo sabías y te da igual...

Tags