Che
Qué sensaciones tan diversas me produce la imagen del Che. Me trae el recuerdo de la época del despertar polÃtico democrático del '83, en donde casi todos los sectores polÃticos del Colegio se embanderaban en esta imagen emblemática. No nosotros, claro.
No puedo evitar que el efecto marketinero hipercapitalista de convertir esa imagen-Ãcono en un estandarte me llegue, me haga sentir que es poco menos que la personificación del idealismo más abnegado, la imagen de que los ideales se pueden alcanzar.
Pero inmediatamente me llega su dogmatismo, su mesianismo, su autoritarismo. Me llega Cuba, los cubanos todavÃa presos en el régimen que el Che ayudó a construir. Los opositores que mató él mismo, o que hizo matar. La jactancia y la justificación de esas muertes innecesarias.... continuar leyendo

